

"La Vinatera del Avapiés" es una deslumbrante partitura escrita específicamente para piano a cuatro manos. Con una atmósfera profundamente impregnada por la esencia, el ritmo y el color de la música española, la obra se despliega no solo como una pieza de concierto, sino como una narrativa viva. A través de sus páginas, el piano se convierte en el escenario de una historia vibrante, costumbrista y llena de contrastes, inspirada en el latido histórico del madrileño barrio del Avapiés.
La escritura pianística es de un virtuosismo exigente. Lejos de ser un mero acompañamiento mutuo, en la obra se desafía a los dos intérpretes fundiéndolos en una sola maquinaria sonora de enorme exigencia técnica, donde el cruce de manos, la velocidad y la precisión tímbrica evocan la riqueza de una orquesta entera.
La obra se articula en seis movimientos que funcionan como los capítulos de una novela musical, guiando al oyente por escenas llenas de picaresca, tipismo y dramatismo:
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1. Bigardeo: movimiento enérgico y contrapuntístico que nos introduce en el ambiente del Madrid del Siglo de Oro. El término evoca el deambular ocioso y desocupado de un pícaro por las calles de la villa y corte. Un deambular que la música traduce en ritmos juguetones y giros imprevistos que se persiguen en una constante sensación de astucia y picardía .
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2. Vinatera: núcleo lírico y alma central de la obra, que retrata la cotidianidad y el sentir de la vendedora de vino. A través de melodías de profundo calado español y giros impregnados de melancolía, la música dibuja el retrato de una mujer de carácter altivo, orgulloso y apasionado.
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3. Corrala: retazo de casticismo que evoca el alma de las corralas madrileñas. La música abraza el bullicio diario, el eco del patio, las charlas cruzadas y la vida compartida, para luego sumergirse en una Verbena nocturna iluminada por faroles. En medio del ambiente festivo y castizo, el piano recrea el pulso de la guitarra y el hechizo de la castañuela, abriendo un espacio de complicidad donde, al amparo de las sombras, los amantes se juran amor eterno.
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4. Zafacoca: Un movimiento de puro vértigo que retrata una riña callejera y el peligroso "baile de navajas" entre dos hombres. Construido sobre el pulso implacable y el ostinato continuo de un pasacalle, el piano a cuatro manos estalla en un despliegue de ritmos percusivos, velocidad extrema y un virtuosismo feroz que simula la tensión y el peligro de una acalorada disputa.
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5. Yacija: movimiento estático y profundamente atmosférico que explora las sonoridades más bellas, graves y resonantes del piano. Su música evoca de forma sobrecogedora el paso pausado del séquito fúnebre, acompañando hacia su descanso final al hombre que ha perdido la vida.
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6. Partida: desenlace contrapuntístico de gran lucimiento técnico pianístico que recrea la huida hacia delante de la vinatera, en un viaje desesperado con el que busca escapar del sufrimiento de la pérdida para, finalmente, hallar la paz y la redención en otro lugar.

Las Intérpretes
Obra dedicada al virtuoso dúo pianístico formado por Midori Eto y Fan Mo. Su compenetración artística, su técnica, sensibilidad para abordar el repertorio español y su arrolladora fuerza sobre el escenario convierten a este dúo en el vehículo perfecto para dar vida al fuego, la precisión y la exigencia poética de "La Vinatera del Avapiés".


